lunes, 16 de mayo de 2016

El curro de los derechos humanos

Cuando el 8-12-14 Macri aseguró a La Nación que él terminaría con el "curro de los derechos humanos", no lanzaba una simple provocación verbal para seducir a la clase media indecisa (media idiota diría Minguito), era una promesa de cumplimiento firme que se inició con el protocolo antipiquete. Este protocolo clausuró la única vía posible de peticionar ante las autoridades (derecho constitucional poco grato al "dialoguista"), ya que luego anunciaría su intento de burlar la alternativa parlamentaria vetando el primer proyecto popular (ley antidespido) desde su asunción.
Si acaso quedaba alguna duda sobre su propósito de avasallar los derechos humanos, la decisión tomada por la justicia sobre un pedido del gobierno chileno no deja resquicio para la sospecha. El hecho sucedió luego que la Vicepresidenta dejara entrever su afán de colaborar con el pedido de extradición a Apablaza Guerra, otorgado por Argentina en 2010. Inmediatamente después de su declaración, un grupo de chilenos solicitó al Secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, que quitara a Apablaza la protección de la Convención de las Naciones Unidas sobre refugiados. Acto seguido, el aparato judicial (no la justicia) a través del juez José Marinelli del fuero Contencioso Administrativo, abrió la puerta admitiendo el pedido de Chile para apelar el asilo político.
Apablaza Guerra, emigrado a la Argentina en 1993 junto a su esposa, tuvo tres hijos argentinos y vivió en la clandestinidad hasta su detención en 2004. Entonces, la Corte Suprema aprobó la extradición solicitada por la Justicia chilena, pero la Comisión Nacional de Refugiados del Estado le otorgó asilo político en 2010. Chile pretende juzgarlo por la muerte de Jaime Guzmán en un atentado sucedido en 1991. La víctima había sido fundadora de la Unión Democrática Independiente de Chile, uno de los soportes democráticos de la dictadura de Augusto Pinochet, en tanto Apablaza Guerra era miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.
Más allá de la responsabilidad o no del imputado en el hecho, cabe señalar la buena disposición del gobierno actual para atender una solicitud ya rechazada en 2010 durante la gestión anterior. Da para sospechar que dos gobiernos sucesivos, dentro del mismo territorio y con el mismo pueblo, parecen representar a dos países distintos, uno respetuoso de las convenciones internacionales sobre derechos humanos, otro que aspira a terminar con ese curro. Por puro sentido común, la supuesta culpabilidad de Apablaza Guerra resulta una mera posibilidad a demostrar, en tanto el genocidio ejecutado durante la dictadura pinochetista fue una dura realidad, con lo cual la extradición no sólo resulta peligroso para el exilado, también confirma la capacidad de Macri para cumplir algunas promesas, no todas. La poca atención dispensada a esta noticia integra el eficiente paraguas mediático del gobierno.  


sábado, 14 de mayo de 2016

Giros inesperados

El encanto de los autitos chocadores, infaltables en cualquier parque de diversión, consiste en los inesperados giros que dan ante cualquier movimiento del volante, provocando choques a diestra y siniestra tan gratos a los usuarios. Al estilo de estos simpáticos monocomandos, el pseudo- periodismo que integra los grupos hegemónicos suele emplearlos cada vez con más frecuencia cuando necesita retirar de la agenda algunos temas no funcionales a sus fines. Una de las proverbiales maniobras realizadas por esta colonia facciosa sucedió a fines del año pasado, no bien asumió el gobierno actual, y como la que motiva esta columna, también respondió al afán de cobertura mediática con que el poder económico protege al gobierno actual, su socio político. Entonces, el giro inesperado consistió a en la mágica desaparición de la inseguridad. Desde el 10 de diciembre en adelante, como por arte de magia ya no hubo más en televisión "el consabido hecho de inseguridad diario" (homicido en ocasión de robo, secuestro, crimen, violación, etc.)  que infaltablemente adornaba cada noticiero multimediático, especialmente de Canal 13, con unos informes que hacían temblar a la teleaudiencia: viejitos masacrados, adolescentes violadas y asesinadas, secuestros extorsivos, tomas de rehenes, ajustes marcos y demás barbaridades que hacían "invivible" a la Argentina. A partir del 11 de diciembre acabó la inseguridad y el tema central fue el sinceramiento de la economía sazonado con la "pesada herencia" de la corrupción encarnada por Lázaro Baez, un caso que alcanzó ribetes cinematográficos con el traslado de una gran excavadora buscando tesoros inexistentes en el medio de la nada !y ante canal 13! Con el demonizado empresario preso y al borde del nockaut, cuando las gradas del circo romano tronaban pidiendo echar al corrupto a los leones, de buenas a primera sucedió el inusitado golpe de volante, desapareciendo de cámara el "caso de corrupción más comentado en la historia periodística argentina", sin ninguna explicación razonable. "Razonable" debe entenderse como "funcional a lo que se debe mostrar", en este caso un gobierno saliente que nos había "desvastado". La explicación real del volantazo es muy simple: Entre los socios de Baez apareció un tal Calcaterra, primo pobre de Mauricio Macri  y titular de IECSA, empresa asociada a Baez, también favorecida por la obra pública durante años, y que aún hoy continúa recibiendo licitaciones asignadas por el macrismo. Sería bueno saber cómo el primo pobre compró en su momento a IECSA al grupo Macri, y porqué ahora quiere venderla, maniobra que la justicia debería impedir atento a la denuncia que pesa ahora contra ella. ¡Estos autitos chocadores!

jueves, 12 de mayo de 2016

Señales

La historia periodística local reconoce varios matrimonios a lo largo de su existencia, desde el legendario Neustad-Grondona, pasando por el acomodaticio Hadad-Longobardi, hasta la incestuosa perversión de los Leuco, suerte de aristocracia hereditaria que seguramente negarán los "demócratas". En general no perduran, prueba de ello son las "dos voces" disueltas por la rebelión del "populista" Silvestre (¿es o se hace?). Hoy, la grieta no sólo se interpuso en este último sino también en el compuesto por Tenembaum-Zlotozgwiazda, recalando uno en el poderoso grupo hegemónico, el otro en C5N. Señalemos al pasar que la única diferencia entre el capitalismo local y el internacional es el domicilio, en todo lo demás no se sacan ventaja. A propósito de esta última parejita mediática deberíamos concluir que el rebelde Zloto pareció haberse redimido al estilo Silvestre a tenor de su nuevo destino. Ayer, sin ir más lejos pareció alzar la voz contra el gobierno macrista, cuando a cinco meses de gestión jugó al verdulero ante las cámaras sopesando en una balanza de plato las acciones positivas y negativas del macrismo. Desde luego pesaron más las negativas, nadie sensato puede dejar de criticar al oficialismo, para eso está el periodismo "junto a la gente". No conforme con esa muestra de "nueva independencia ideológica" convocó a "pequeños empresarios" (carniceros, tintoreros, dueños hoteles familiares, entre otros) y a tres de los "grandes" para mostrar los desaguisados del macrismo. Desde luego los primeros cargaron contra el alza de los servicios (energéticos en este caso), en tanto los otros enfatizaron en la "pesada herencia". Nada nuevo, lo vemos a diario hasta en Los Simpson, ya hartan los análisis y debates mientras la clase media desciende un escalón aterrizando en la baja, otros tantos en la pobreza y estos en la indigencia.
Lo que se le escapó al desteñido Zloto fue el tratamiento dado a unos y otros, revelando su verdadera concepción ideológica. Mientras los primeros fueron atendidos al comenzar el programa (menor impacto final), y gozaron de escasos minutos exhibiendo sus facturas de luz comparadas (nada aporta mostrar las consecuencias sin indagar las causas), al otro grupo le dedicó casi un ochenta por ciento del programa para verter densas críticas al gobierno anterior, como si la salud de alguien dependiera sólo del embarazo. Mientras los pequeños lucían "ropa de calle" los grandes vinieron "de fiesta"; y lo más sintomático: unos de pie en las gradas, otros sentados frente a un panel. Moreno preguntaría: ¿No tiene para sillas este muchacho? Respuesta nuestra: Sí, tiene, pero ofrecer la misma comodidad a todos hubiera sido otra mentira de Zloto, un periodista siempre comprometido con la verdad.

jueves, 14 de abril de 2016

Hipatia

Pese a la voluntad masculina a lo largo de la historia e incluso hoy mismo, la mujer ha recuperado mucho terreno en su lucha de género. Muchas de ellas ocupan puestos claves en el mundo actual, y a pesar de haber abrazado la política, una disciplina más propicia a la ambición desbocada que a la elevación virtuosa y a la reflexión serena, también en esta disciplina es posible encontrar ejemplares de alto valor intelectual y ético. A causa de ello el varón ha resignado posiciones en ese avance, convencido finalmente que la mujer no sólo es valiosa en sí misma como tal, sino por su capacidad de producir cambios positivos en el caótico entramado social del mundo moderno. Por si no alcanzara con esto, también ha sabido interpretar que la demonización de la mujer y hasta el intento de negar con violencia su ingreso a espacios tradicionalmente masculinos, tiene un efecto rebote indeseado. Hipatia, célebre pensadora de la antigüedad, es un ejemplo; destacada entre sus pares filósofos fue perseguida y lapidada por el cristianismo a causa de ser pagana, siendo su cadáver deshollado y quemado en público. El obispo Cirilo habría sido el instigador de este crimen con adverso resultado: que Hipatia sea más recordada por su triste final que por su vida virtuosa, prueba de que el ataque a la mujer es tanto o más peligroso que su ascenso social. Y eso sucede incluso cuando los autores son "buenos" (en este caso los cristianos) frente a los "malos" (en este caso  los paganos); mejor no imaginar cuánto más pernicioso sería invertir la ecuación.
Prescindiendo de la valoración del juez Bonadío (santo para algunos, diablo para otros), la citación cursada a la ex-presidenta sin ninguna justificación técnica ha permitido un retorno casi triunfal de la misma a tenor de la convocatoria popular para acompañar su figura a tribunales. Cristina expresó que el único juicio que le importa es el de la historia y del pueblo, aunque secretamente debe desear ahora que la persecución crezca para poder ejercer la oposición gratuitamente. Nada más auspicioso para un político que su presencia en el ruedo, más aún con semejante demostración de fervor popular, algo que atiza la envidia del actual oficialismo, campeón de la impopularidad a la luz del castigo desatado sobre la franja menos acomodada de la sociedad. Y todo ello gracias a la acción de la "justicia" sobre la "delincuencia". Casi podría parafrasearse al general Perón cuando afirmaba que la causa de la adhesión popular a su retorno no debía buscarse en las virtudes de su ejercicio como mandatario sino en los errores que supo cosechar la oposición en su afán por expulsarlo del escenario. ¿Se atreverán a citarla nuevamente? "Líbreme Dios de los Bonadío que de los enemigos me libro yo" (célebre refrán que hoy desvela al presidente).

sábado, 2 de abril de 2016

Turbulenta Evocación

Recuerdo vívidamente el escenario. La imagen se presenta obsesiva ante mis ojos y no puedo dejar de evocar la célebre "Fiesta" de Joan Manual Serrat, cuando entre el variopinto decorado del festejo asomaba el inquieto manto, ya no de banderas de papel verdes rojas y amarillas para que el cielo no vea, sino de globos amarillos rebotando en distintos cuerpos, alguno artrósico, quebrado en torsiones que pretendían emular a Freddy Mercury (muy fastidiado desde el cielo por la burda imitación), otro girando locamente en una silla como si el movimiento del carrito exorcizara dos piernas inútiles (lamentable que el dolor no siempre sirva para entender el dolor y desde esa vivencia combatirlo), un  tercero meneando la magra silueta arrebatada a la obesidad (vaya a saber dónde nacía la adicción) y anunciando que era un día de alegría porque de allí en adelante iba a ser todo distinto. Y vaya si lo fue. Tanto fue distinto (e igual a todo) que tras la cuaresma de ese luctuoso carnaval vino la anunciada crucifixión de todo un pueblo, hoy caído bajo el estigma del sinceramiento.
No es una cuestión política, tampoco económica, ni siquiera social, aunque cualquiera de estas disciplinas admite un abordaje de nuestra turbia realidad. Es una cuestión antropológica: se trata de saber qué es el ser humano, quiénes integran la categoría, y desde allí establecer escalas de valores.
Nadie está en condiciones de dar fórmulas mágicas o posibles para solucionar la problemática si antes no distinguimos a ese actor central: "el ser humano". Pero sí estamos en condiciones de afirmar desde aquí, sin que nadie pueda objetar nuestra conclusión, que la merma en la utilidad de una empresa (algo que la mafia amarilla quiere preservar) no es equivalente al salario del trabajador (algo que la mafia sindical debería defender en lugar de ignorarlo; porqué sera?), ambos conceptos son antagónicos e inversamente proporcionales, a más de uno menos de otro. Por eso la discusión entre las dos facciones en pugna (la tercera es una fantasía acomodaticia) jamás tendrá un punto de tangencia, menos aún de acuerdo. Cuando una empresa reduce su utilidad nada grave sucede, apenas una disminución de la tasa de retorno del capital, algo que no duele en ningún cuerpo. En cambio cuando el salario se reduce, o peor aún: desaparece, duele el frío en los cuerpos pobres por falta de abrigo, duele la vacuidad en las pancitas infantiles por falta de alimento, duele la fiebre en los enfermos por falta de remedios, duele en el futuro de los pibes la educación arrojada a una ignorancia provocada por una ambición de minoría, duele la realidad en quienes ya no acepteremos beber más la copa de la palabra política, menos aún cuando las soluciones invocadas deben venir de las manos de quienes ya nos sumieron en la postergación una y otra vez. Es hora de preguntarnos para qué sirve la democracia. Lo riesgoso es descubrirlo.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Entre rejas

El espacio público de una ciudad determina su condición. Barrios privados, guardias perimetrales, centros comerciales con seguridad privada y plazas enrejadas, reflejan un estado de cosas que el habitante generalmente no comprende, pero siente. Los chicos lo advierten como nadie, y como buenos inconscientes lo pregonan a cuatro vientos; días atrás, uno preguntó a sus padres cómo era la vida cuando se jugaba en la calle. Crispados, los adultos no pudieron explicarse cómo un ser frágil juntaba dos palabras tan disonantes: juego y calle. Tampoco tenían memoria para responder. 
Las rejas de las plazas, convertidas en emblema del tercer milenio, sugieren que se pone especial cuidado en proteger al ciudadano, algo similar a lo que el sacerdote pregona desde el púlpito cuando anuncia a la feligresía el desvelo de Dios por sus hijos. Los pastores, benditos sean, se devanan los sesos, no ahorran sacrificios, e invierten fortunas en cuidar a sus rebaños, sin advertir que los peligros desaparecen cuando el rebaño no es rebaño, moderna versión del apotegma griego que Hamlet refunde en su célebre: ser o no ser. Pero el príncipe vive un drama por no poder ser, el rebaño por no poder dejar de serlo.
Preguntémonos qué significa una plaza enrejada. No si es bueno o malo, sino qué significa. Una reja es un artefacto que impide el paso, prohíbe; pero a quién y para qué. La gente “buena y honrada” no va de noche a las plazas, eso dicen, de modo que debe asumirse que la reja prohíbe el paso a delincuentes durante la noche, lo que abona la idea de que la ralea debe existir en ciertos horarios.
El equilibrio natural exige pastores, rebaños y lobos; quítese cualquier vértice y adiós triángulo. En la geometría del poder para que buenos y malos - pastores y lobos - tengan entidad, debe haber un objeto a cuidar - el rebaño -. Pero si mucho antes del pastor hubo rebaños y lobos, habilitados por la naturaleza a subsistir, la prístina pregunta debería ser otra entonces: ¿si la especie lobo no ha podido diezmar a la especie oveja, qué es lo que cuida el pastor? Quizás sea hora de advertir el sentido de la función pastoril, los peligros que supuestamente evita, y cruzar estas ideas anquilosadas en el cerebro del hombre con otra nueva, seguramente ingrata a los pastores: los peligros que entraña su presencia. Todo par opuesto - delito/honradez, lobo/pastor - revela antinomia. ¿Puede evitarse? ¿Debe evitarse? No hace mucho una jerarquía eclesiástica recordó la necesidad de disminuir la brecha entre pobres y ricos, respuesta que sugiere moderarla, nunca eliminarla, no sea que rompa el delicado equilibrio del mundo.
Las rejas de las plazas recuerdan que hay buenos y malos, y que cada uno debe estar donde debe estar sin saltar vallados. Lo malo es que ya no sabemos qué lugar nos corresponde; es que el hombre es ¡tan ágil!...

martes, 22 de diciembre de 2015

Las trampas cambiarias, otro escorzo de la realidad

Con la firma de un tal Marcos Novaro, el 21-12-15 la versión digital de La Nación publica un análisis del conquistador liberal que, no bien ancló en la Rosada, viene encandilando al indígena criollo con avalorios y espejitos de colores. Allí señala que los históricos desmadres devaluatorios han sido consecuencia de equivocadas políticas económicas, homologando en esos errores a Martinez de Hoz con Cristina Kirchner, expresando además que esta última, desde 2011, propició la "destrucción del mercado cambiario que se extendió como un cáncer a los flujos financieros y comerciales, y se estiró por cuatro años, con cada vez más agudas distorsiones de precios". A continuación se pregunta si la "corrección ahora iniciada" (!!!) será o no tan destructiva como las anteriores y si estamos maduros y dispuestos a "invertir esfuerzos" para que sea la última. ¿De qué esfuerzos habla La Nación, si ya hoy, 22-12-15, tenemos aumentos de precios respecto del 30-11 que superan el 100% en algunos casos, y las paritarias a realizarse en marzo tienen un techo del 29%?
El análisis, tendencioso a todas luces, termina fundando su optimismo en que esta vez el gobierno actual había anunciado el ajuste durante la campaña y el comicio acabó legitimándolo. Dicha legitimación, en lugar de augurar buenos tiempos debería llamar a reflexión sobre las causas que la provocaron, habida cuenta de que nuestra pirámide social cuenta una abultada base que oscila en el 80 % de la población entra la cual incluyo un 30% de clase media "tontona", finalmente la que decidió el resultado. Cuando este 30% (el de las inútiles 4X4, el del veraneo caro, el de la ropa de marca, el que se ofusca ante el piquete, el que mira alelado el escalón de arriba, el de la bipolaridad de Cristina, el refratario al marxismo de Kicoloff), advierta cómo si licuan sus aspiraciones de ascenso social, será demasiado tarde, el avance rifado exigirá otro despojo más a la sufrida base social. El último golpe a la "nueva argentina" será la caída del empleo hasta alcanzar los dos dígitos, quizás en las tercera decena, algo que demandará algún tiempo en razón del bajo porcentaje actual. Quienes creen que ese bajo porcentaje es espurio por estar basado en los planes sociales pierden de vista que un país no es una empresa, su destino no es sólo multiplicar los saldos positivos de la balanza comercial (equivalente a la sagrada "utilidad" de los balances), sino su justa distribución en la población total. Cuando el que más tiene advierte que la movilidad social amenaza con entremezclar las clases sociales sobreviene el espanto y el miedo, algo que la oligarquía de entonces vivió aterrorizada en el 45, cuando los pies proletarios mancillaron las puras fuentes de la Plaza de Mayo.