lunes, 30 de marzo de 2026

Virreinato y esclavista

De la mano de Milei, nuestro país vuelve a sorprender al mundo. Aun no repuestos del estupor que causó el voto de Argentina en la ONU en contra del reconocimiento del Estado Palestino (144 a favor y 2 en contra: EEUU y Argentina), una nueva vergüenza diplomática ruboriza a nuestro pueblo, esta vez a causa del voto alineado junto a EEUU e Israel contra la moción africana acerca de que la esclavitud fue crimen de lesa humanidad por duración, brutalidad y escala.  

No sólo resulta vergonzante en sí el voto negativo de 3 contra 123 a favor de la moción presentada por Ghana sino que los africanos votaron siempre a favor de Argentina en su reclamo por Malvinas. La decisión ordenada por el canciller Pablo Quirno, además, desoyó la recomendación de la Dirección de Malvinas de Cancillería sobre la consecuencia de dicha decisión, ya que podría cesar el apoyo del Comité de Descolonización donde 17 de sus 29 mienbros son paises africanos o afroamericanos. La justificación de Quirno fue: "Nuestros socios son EEUU e Israel, no África ni el Tercer Mundo", reconociendo que no se votan contenidos sino que se obedece al modo cabeza de mate de Milei, a partir de ahora apodado palito de yerba (nada en el mate).

A propósito de nuestra infusión nacional agreguemos que la popular frase cabeza de mate, de reciente notoriedad por la forma en que votan los diputados de LLA, fue pergeñada en base a la homologación entre cabeza y mate propia de los argentinos, aludiendo a que ambos se lavan con facilidad, rasgo del que se valió el actual presidente para encaramarse en la Rosada refundando el virreinato.

Nuestro país ya no es el confín del mundo sino tierra de personajes destacados (Borges, Perón, Che Guevara, Maradona, Papa Francisco, Milei, etc.), notables todos, claro que por distintas razones. 


sábado, 14 de marzo de 2026

Democracia, sospechada fake news

    En otro blog mencionamos al pasar que la ironía borgeana ("La democracia es una exageración de las estadísticas") no parece ser tan ironía a la luz de la realidad actual. Tampoco la sentencia de Lincoln (...es el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo) parece regir en la interpretación de los actuales ocupantes de la Rosada. A la degradación general en todos los órdenes se suman el caos social, económico y moral, junto a la confusión en el significado de qué es en esencia una acción de gobierno.

  Gobernar no es sólo administrar valores. La Argentina es más que una escala numérica, es una totalidad que integra un territorio en el que vive una población numerosa. Toda decisión de gobierno exige contemplar tanto el efecto económico de la misma como el social, político, jurídico y moral. No forma parte del juego democrático firmar decretos y promulgar leyes que sólo aspiran a lograr un número valioso sólo en la consideración de quienes disponen el rumbo económico.

    La democracia es "del" pueblo porque el pueblo es el origen del poder. Es "por" el pueblo ya que este en carácter de mandante es quien permite que sus mandatarios ejerzan su representación. Junto a esta delegación de poder conserva mecanismo participativos como el referéndum o la revocatoria del mandato ya que esta representación tiene vigencia en el acto electoral pero suele diluirse a lo largo del mandato. La idea de representación debe ser revisada. ¿Nos representa el presidente cuando insulta y ofende a sus opositores, cuando protagoniza shows musicales de escaso gusto artístico o cuando se abraza a sus colaboradores saltando como un energúmeno? Y es "para" el pueblo porque el objetivo final del acto de gobierno debe ser el interés público (vale aclarar que público significa "de todos"), la justicia social y el bienestar de toda la sociedad.

    Es muy difícil asimilar la democracia a un gobierno que considera la justicia social como una frase artificiosa acuñada en el pensamiento colectivista y a los derechos humanos un curro (frase pronunciada por Macri, su socio ideológico y antecesor en la misma línea política).