De la mano de Milei, nuestro país vuelve a sorprender al mundo. Aun no repuestos del estupor que causó el voto de Argentina en la ONU en contra del reconocimiento del Estado Palestino (144 a favor y 2 en contra: EEUU y Argentina), una nueva vergüenza diplomática ruboriza a nuestro pueblo, esta vez a causa del voto alineado junto a EEUU e Israel contra la moción africana acerca de que la esclavitud fue crimen de lesa humanidad por duración, brutalidad y escala.
No sólo resulta vergonzante en sí el voto negativo de 3 contra 123 a favor de la moción presentada por Ghana sino que los africanos votaron siempre a favor de Argentina en su reclamo por Malvinas. La decisión ordenada por el canciller Pablo Quirno, además, desoyó la recomendación de la Dirección de Malvinas de Cancillería sobre la consecuencia de dicha decisión, ya que podría cesar el apoyo del Comité de Descolonización donde 17 de sus 29 mienbros son paises africanos o afroamericanos. La justificación de Quirno fue: "Nuestros socios son EEUU e Israel, no África ni el Tercer Mundo", reconociendo que no se votan contenidos sino que se obedece al modo cabeza de mate de Milei, a partir de ahora apodado palito de yerba (nada en el mate).
A propósito de nuestra infusión nacional agreguemos que la popular frase cabeza de mate, de reciente notoriedad por la forma en que votan los diputados de LLA, fue pergeñada en base a la homologación entre cabeza y mate propia de los argentinos, aludiendo a que ambos se lavan con facilidad, rasgo del que se valió el actual presidente para encaramarse en la Rosada refundando el virreinato.
Nuestro país ya no es el confín del mundo sino tierra de personajes destacados (Borges, Perón, Che Guevara, Maradona, Papa Francisco, Milei, etc.), notables todos, claro que por distintas razones.