martes, 4 de marzo de 2025

¿Qué es pensar?

Cómo puerta de entrada a esta nueva etapa del blog, no está mal la idea de ponerse a pensar qué cosa es pensar, siempre tratando de no mordernos la cola. Pensar, es necesariamente pensar algo, pensar "en" algo, construir dentro de nuestra mente ideas acerca de lo pensado. Un primer "algo" es pensar acerca de lo que no somos nosotros como entidades pensantes. Nada nuevo. El sujeto pensante enfoca su pensamiento, su mente, en el objeto pensado. Inauguramos la razón cuando Descartes la descubrió en sí mismo. A partir de entonces comenzamos a mirar fuera de nuestra mente y hallamos el Mundo, fenómeno desarrollado hace tiempo por un destacado pensador que inauguró la Fenomenología.

Ese Mundo fuera de nosotros es lo que muy genéricamente llamamos "realidad", término que incluye muchas cosas. Quedémonos por ahora con la modesta idea de que la realidad es lo que está al alcance de nuestros sentidos externos: mi cuerpo en principio (albergue de mi mente) y mi "orden cercano" (hogar, familia, vecinos, barrio, ciudad, etc.). Aquello que excede este orden cercano (país, región, continente, planeta, sistema solar, etc.), está mediado, es bidimensional, me lo "cuentan" los medios. Y creo conocerlo simplemente por quedarme con "lo contado". 

Aquí es donde comienza el ejercicio de pensar: transformar la información en conocimiento cruzando la versión mediada con mi propio pensamiento. La mediación confunde: mi ángel y mi demonio (todos los tenemos) soplan al oído (por distintos medios), que el país es menos pobre o no. La molicie mental de la mayoría "dormida" repite una y otra versión, enredándonos en discusiones eternas y estúpidas. Si cruzáramos esta información con nuestra percepción directa de la realidad transformaríamos la información en conocimiento, revisando nuestra realidad personal, nuestro orden cercano y las fuentes de información. Pero buena parte de las mentes se quedan con el cuento. Vanguardia y retar(da)guardia arguyen, equivocados o no, razones para sostener su versión. Esos piensan, algunos mal, otros bien, pero piensan (ya veremos qué). Por la triste "avenida del medio" circulan ejemplares de apariencia humana que, como las hojas, se inclinan según la dirección del viento, fenomenales aparatos que nacen, crecen se reproducen y mueren, pero lo trágico es que también votan. A ellos nos dedicaremos.

domingo, 2 de marzo de 2025

Como la cigarra

 "Después de una año bajo la tierra" nuestro blog continuará cantando al sol buscando la verdad escondida, en este nuevo tramo tratando de no malgastar energías en lo evidente. A esta altura, poco aporta criticar al monigote de turno. La gente no sumergida en el inframundo periodístico tiene claro qué esta sucediendo y quién es quién en esta pesada realidad que atravesamos. Insistir con la crítica directa al personaje es girar junto a la noria, es decir, obcecarse con el síntoma en lugar de descubrir la causa de la enfermedad. Al fin de cuentas, si acaso la estafa de la cripto moneda acabara con el rey desnudo, la princesa que rige el Senado espera turno en el banco de suplentes. Peor el remedio que la enfermedad.

En el último blog señalábamos la fragilidad del sistema democrático (al menos en nuestro país), incapaz de oponerse a su atropello. Desde siempre nos hemos llenado la boca con la idea de que la democracia es el gobierno del, por y para el pueblo, cuya base es el sistema representativo, la división de poderes y la fuerza de sus instituciones para evitar abusos. Malas noticias, nada de eso sucede, habida cuenta de que la amada democracia es incapaz de oponerse al engaño, la mentira y los decretos. Los dos primeros no son punibles en nuestro andamiaje judicial y tercero es legal, el mismo sistema lo ha promovido, quizás como una ventana para poder filtrarlo.

Así las cosas, el Poder (la mayúscula obedece a que, desde siempre, acaba imponiéndose a las mejorías pasajeras del paciente) cada tanto descomprime la situación permitiendo alguno que otro tramo de oxígeno político para reverdecer la ilusión del "pueblo soberano". Y en cuanto la perdiz levanta vuelo viene la perdigonada que auspicia la humillante frase: "Te la creiste".

No faltará tampoco la vacuna contra la verdad, adjudicando perfil antidemocrático a nuestra prédica, o la resignada reflexión: "¿Y si no es democracia qué, entonces?" Habrá que pensarlo, una práctica que el poder jamás alienta. Qué es pensar y cómo se hace, se responde pensando. Si para algunos la oferta remite al perro mordiéndose la cola, recordemos que los perros no piensan. Aunque es cierto que el Poder trata a los ciudadanos como animales.     

viernes, 14 de junio de 2024

Semestre en caída libre

Seis meses le costó a LLA torcer el brazo a la democracia arrogándose poderes especiales a contramano del pueblo, nueva muestra de que el sistema representativo necesita revisarse. Nadie sensato podrá insistir en aprobar políticas que para salir de la pobreza previamente la provoque.

Advertir que los legisladores negocian cargos a cambio de votos, que quienes comenten desmanes en las manifestaciones populares son "cara-tapadas" de las mismas fuerzas represivas, y que las detenciones se producen a cualquier hora y en cualquier lugar sin respaldo jurídico y sin otro motivo que evitar grupos de ciudadanos con ánimo de expresar su descontento, nos remite a la trágica década del 70, donde el gobierno se llevaba puesto a quienquiera que fuese por el solo motivo de disentir ideológicamente con el sistema dictatorial impuesto por dictadura cívico-militar.

Ya hay registrado episodios en que fuerzas policiales, incluso en lugares distantes de las manifestaciones populares (estación Once del ferrocarril Sarmiento), detienen a personas sin razón alguna, al punto que ocasionales ciudadanos que presenciaron el hecho filmaron el evento instando a viva voz a los anónimos detenidos para gritar su nombre y poder rastrearlos ante una posible y temida "desaparición". Si sumamos a ello que el fiscal Stornelli, el mismo que nunca respondió a la convocatoria de la Justicia, dictaba la prisión preventiva de muchos manifestantes por ser "terroristas" en un intento de perpetrar un "golpe de estado", fácil es concluir en que este circo armado por el oficialismo no tiene otro propósito que anular ("aniquilar" dirían los militares del proceso) cualquier forma de protesta.

Pero más triste aún es advertir la sutil diferencia entre esta realidad y la de los años 70. En aquellos años el ejercicio del poder se ejerció tras el golpe de estado que eliminó las instituciones democráticas; hoy se ejerce merced a ellas, otorgado por un electorado que, conciente o no, fue quien ungió a Milei.

Si la democracia funciona como cualquier patología autoinmune, es decir, si carece de mecanismos de defensa contra sus propios ataques, ¿no habrá que revisar el sistema? 

sábado, 1 de junio de 2024

Primera pústula

El escándalo Petovello (delito por retención de alimentos y corrupción por sobresueldos) no es el primero que mancha a LLA, es el primero reconocido por dicho espacio político. Ya en la campaña se mencionó la "venta" de escaños en el parlamento, cuando Milei no era más que una amenaza. Fragmentado el país, empobrecido, atascado en una encerrona de miseria, por ahora sin atisbos de salida, ahora aparecen las pústulas, infecciones purulentas que perforan la piel de la derecha para expandirse sobre el hambre del pueblo. Sin diferencia alguna con el escándalo Insaurralde que selló la derrota de Massa, pueda ser que esta vez la gente acabe por entender que la corrupción no es atributo exclusivo de ninguna ideología sino un defecto de fábrica del hombre que rige a cuatro vientos en cualquier sitio del planeta (si alguien aún duda, véase la condena a Trump, sin perjuicio de que la misma no alcance para atentar contra su candidatura, abonando la estupidez humana).

El delito de retención de alimentos en cabeza de la Ministra es de otro orden. Allí no hay corrupción, hay ineficiencia en la gestión y un desprecio olímpico, rayano a la crueldad, por el otro. Peor aún, por el "sufrimiento" del otro. Alguna vez un personaje de ficción aseguró que para administrar el hambre es imprescindible haberlo sentido. Sólo la sensación acerca el peso del mismo, nunca el concepto, que más bien opera en el pensamiento, jamás en el cuerpo. 

La condena no exculpa al condenado, sólo reafirma su condición. No cambia el pasado ni revierte el daño causado, pero una sociedad inteligente debería saber interpretar su contenido, tener capacidad de "leer" el verdadero sentido de la misma y, finalmente, permitir corregir la mirada equivocada. Cierto que para ello es imprescindible despojarse de prejuicios, uno de los cuales sigue aún vigente entre el electorado argentino que, según las encuestas, aún tiene entre sus favoritos al monigote, este personaje que, a juzgar por su gestión presidencial parece estar tomando venganza de sus propio resentimiento acuñado en postergaciones infantiles y adolescentes, cumpliendo el anhelado "sueño del pibe" sobre la postergación ajena. 

Resulta literalmente increible que muchos votantes de LLA aún crean que esto es mejor que el populismo y que este estado de cosas sea consecuencia del mismo. Semejante rigidez mental tampoco resulta auspiciosa de cara al futuro. Que Dios se apiade de nosotros.   

jueves, 30 de mayo de 2024

Quinta a fondo

Han sucedido abril y mayo, dos meses en que el monigote no agregó nada nuevo a lo conocido, salvo el papelón de acusar de corrupto a Pedro Sánchez y esposa provocando la ruptura diplomática con la madre que nos parió. Respetuosos de la democracia (¿todavía?) no queda más que esperar transcurran rápido los tres años y medio que restan de gestión, rogando a Dios logremos sobrevivir a la quimioterapia económica que amenaza arrasar con todo a su paso, más con las células sanas que con las enfermas. Roguemos también que Gravois no actúe sus manifiestos y resistidos deseos de hacer justicia por mano propia.

Pero algo sí podemos hacer para ser individualmente mejores cada día, mejores personas y mejores ciudadanos: analizar al monigote a partir de sus declaraciones, habida cuenta que el ser humano es pensamiento y palabra (en ese orden), y a partir de la palabra desentrañar el pensamiento. Concientmente o no, el personaje es enmarañado en sus declaraciones, suele emplear fórmulas crípticas como para que, además de no entenderse, tiñan su discurso de una pátina intelectual que seduce a los imbéciles. Días atrás frente a las protestas por la retención de alimentos con destino a comedores comunitarios, afirmó que "las externalidades del consumo" no forman parte de la gestión de gobierno, nadie es suicida y de algún modo todos habrán de procurarse lo indispensable para vivir sin que nadie (el Estado) deba acudir. El muy idiota parece ignorar que la rata acorralada, pusilánime como es, acaba atacando a su agresor sabiendo aún que sucumbirá frente al predador. En criollo, las "externalidades del consumo" inexorablemente acabarán transformando al suicida en homicida. No es novedosa la deducción, lo sorprendente (y temible) es que lo ignore quien conduce el país

Una persona que condena lo distinto (léase su discurso de Davos), acusa alegremente a mandatarios (de Brasil, Colombia, México, España, etc,), denosta lo colectivo y exalta lo ideológicamente propio (empresariado, librertades irrestrictas, no intervención, regulación, ni asistencia social), no merecería recibir asistencia del cielo, a menos que allá en el cielo como en la tierra también haya un pequeño pero poderoso cielo de elegidos junto a un extendio y frágil cielo popular. En sucesivas entregas, desde este blog trataremos de analizar las curiosas "fuerzas del cielo" que invoca el monigote. 

sábado, 30 de marzo de 2024

100 días de gracia

    Tras el período que tradicionalmente se les concede a los "nuevos gobierno" para que pongan en marcha sus políticas, es posible hacer un primer análisis de la realidad sin preconceptos ideológicos, es decir, no atacar la fórmula liberal por el sólo hecho de ser liberal, sino observando el efecto de su implementación.       

   Las medidas, simplemente enumeradas, fueron: 1) Devaluación. 2) Desregular precios. 3) Interrupción de la obra pública. 4) Reducción de gastos "superfluos". 5) Cierre de organismos oficiales 6) Fomento de la importación mediante reducción de tasas 7) Licuación de jubilaciones mediante el no reconocimiento de los niveles de inflación del último trimestre - 100% aproximadamente -.

     El combo precedente ha provocado un cuadro de situación nunca imaginado: 1) Traslado a precios de la nueva paridad cambiaria. 2) Aumento inusitado de precios, en especial de la canasta alimenticia. 3) Despidos masivos por caída de la actividad y, consecuentemente, del crecimiento económico 4) Ausencia del Estado para la contención social. 5) Despidos por cierre de fuente de trabajo. 6) Destrucción de la industria nacional con su secuela de cierres y despidos. 7) Empobrecimiento de la clase pasiva.

      Concluir en que las medidas han sido perjudiciales parece demasiado básico como para juzgar la acción de gobierno. Incluso sería innecesario leer este blog para enterarse del fenómeno, bastaría con ir al supermercado y hablar con la gente "común" sobre cómo sucede su vida cotidiana. Sin embargo, los dirigentes parecen no acusar recibo de la realidad, o bien por alguna razón desconocida se han llamado a silencio. Disfrutan de sus engañosos logros: haber rechazado la ley omnibus en la cámara baja y luego la aprobación del DNU en el senado. Mientras tanto, dicho DNU que implementó las medidas antes enumeradas sigue vigente y dejando caer sobre la población su efecto devastador.

        El pueblo está a la deriva frete a la acción de un gobierno claramente antipopular y la indiferencia de una oposición que a esta altura ha dejado de ser complaciente para ser cómplice. Que cada lector deduzca, infiera o imagine cómo sigue esta película. Desde este blog no hay mucho más que decir. Que Dios nos ampare frente a esta libertad, carajo!

   


    

 

viernes, 2 de febrero de 2024

Milei suma y sigue

Descubrir la causa de que el 55% del electorado haya empujado al monigote a la Rosada, podemos hasta entenderla analizando el perfil sociológico de esa mayoría - hoy seguramente muy disminuida -. Desencanto, juventud, ingenuidad, impericia, desmemoria, y el insalvable porcentaje que constituye el núcleo duro de la derecha, siempre navegando entre el odio, la insensibilidad y la miopía mental, constituyen el combo de esta trágica mayoría.

Hasta aquí todo bien. Aun admitiendo que hoy la mitad de ese porcentaje, formado por adolescentes ingenuos, desencantados, desmemoriados e inexpertos, a la luz de esta realidad votarían distinto, debemos concluir en que ya es demasiado tarde, el juego democrático ha clausurado la posibilidad de reparar el daño, al menos por cuatro años. 

Lo que no se entiende, es que el Parlamento, donde no hay adolescentes, ingenuos, desmemoriados ni inexpertos, convalide el rumbo suicida del gobierno votando la incomprensible ley ómnibus, cuyo dictamen de mayoría ha sido firmado ¡sin siquiera conocer el contenido completo del mismo!

Uno podría exculpar a la mayoría de la gente, justificando esa inexperiencia, ingenuidad y desmemoria, en la necesidad de sobrevivir a esta tragedia económica y social al que han empujado al país, pero estos inútiles que pululan como larvas por los pasillos y las bancas del Congreso, no tienen perdón alguno por esta reafirmación insólita del saqueo al que continúan exponiendo al  pueblo, ¡votando un papel en blanco!, con la estúpida explicación de ofrecer al gobierno un instrumento para ejecutar su política.

Confesamos la imposibilidad de calificar este hecho, el idioma español carece de adjetivos para definir estas conductas, como no sea cayendo en la grosería inútil. En esta realidad que vivimos no es posible asegurar que "la patria no se venda", incluso parecería que sí es posible, sólo nos queda esperar que no lo hagan. 

Estamos en malas manos, entre estúpidas y malintencionadas. Mientras tanto, 60 heridos en las calles, a punta de bala y garrote, dan cuenta que la represión pretende ahogar la protesta en calzadas ¡y veredas! No sólo quieren hambrear y vender la patria, también golpear y encarcelar. Falta la desaparición.