domingo, 18 de enero de 2026

La Estupidez

    Por un lado, la estupidez como degradación de la conciencia es un fenómeno que crece aceleradamente al amparo de sistemas políticos que reclaman su presencia para consolidar el dominio propio. Por otra parte, el desarrollo intelectual de la humanidad ha avanzado lo suficiente como para detectar fácilmente la presencia del mal y sus mecanismos clásicos, cuestión que sea fácil identificarlo. 

     Ambas premisas han exigido la búsqueda de algún método que permita al poder continuar con el sistema sin riesgo de perder control. Hasta la Revolución Francesa, ese control se ejercía por la fuerza. El sistema republicano de la democracia moderna puso límite a esa tiranía de la fuerza convirtiendo al pueblo en soberano y depositario del poder. A causa de ello, los malos se vieron en la necesidad de ser, además, inteligentes, cuestión de seguir ejerciendo dominio bajo el sacrosanto sistema democrático, ese mismo que en la mirada de Borges no es más que "una exageración de las estadísticas".

     Puestos a inteligentes, los malos crearon, construyeron, instalaron y fomentaron la estupidez, un mecanismo que al modo del panóptico de Bentham controla la conciencia desde ella misma.

        Así las cosas, tal como señala Dietrich Bonhoeffer, mediante la inducción solapada a renunciar al pensamiento crítico, las personas se parasitan a ideas enlatadas que calman sus ansiedades construyendo quimeras e ideales sustentados en sentimientos no elaborados pero funcionales a sus propios deseos. Algo así como una petición de principios en las que actúo y opino en base a conceptos previamente instalados en la mente. Lo que hace la estupidez es convencer al estúpido que esa idea es propia.

        En casos extremos también rige la toma violenta del poder. Latinoamérica honra ambos sistemas.

lunes, 12 de enero de 2026

Los mecanismos de control

    La similitud  entre la mecánica operativa del rey norteamericano y el virrey argentino debería ser advertida y justipreciada por cada conciencia dispuesta a reconocer "verdades escondidas".

     No parece complicado ver semejanzas en el vínculo entre el virrey y los gobernadores dialoguistas en Argentina y el vínculo entre el rey y los mandatarios latinoamericanos en "nuestro" hemisferio. En ambos casos un gobierno central es el que establece las características de esa relación fijando límites que, en caso de exceder el margen de tolerancia previsto, activa sanciones previamente dispuestas. Algo similar a las protestas en Buenos Aires: si suceden sobre las veredas se toleran, si pisan la calzada se reprimen, tráteses de quien se trate, incluso ancianos y niños.

       En el virreinato, la política oficial interna fija como prioritario el déficir cero. Cualquier intento legítimo y legal de no respetar esta consigan se "maneja" con la apertura discrecional de fondos con destino a las provincias, cuestión que los gobernadores "entiendan" qué no debe hacerse y cómo deben votar sus representantes en el parlamento nacional. Por si alguno no lo había notado los senadores de cada provincia no representan al pueblo sino al gobernador. Los muchachos del café lo llaman "voto comprado". Nombre antipático pero a la vez bien gráfico.  

       En el caso del reinado, nóteses que dos países de la región excedieron esos límites de tolerancia, teniendo en cuenta además que dichos límites también son fijados por el poder central, el rey en este caso, en función de políticas dispuestas por él mismo. Cuando el rey juzga violado el límite (llámese acceso a las riquezas de cada virreinato en condiciones favorables al reinado) activa los mecanismos de defensa que van desde la difusión de noticias falsas para crear subjetividad en la población y poder manipular su voluntad electoral, hasta la extirpación directa e impune de quien se oponga a su voluntad.

        Por si no se ha notado, los dos paises que en la protesta descendieron a la calzada (Argentina y Venezuela) tienen a sus líderes de oposición secuestrados en distintas prisiones, una domiciliaria en Buenos Aires, la otra penitenciaria en Nueva York. ¡Ojo!: que reyes y virreyes sean crueles no exime de crítica a los opositores. 

           No siempre el remedio cura la enfermedad. En el caso de la oposición venezolana que sueña con elecciones para encaramarse al poder, el rey caprichoso promete "muchos años" de transición. Cómo no, con el régimen actual sin Maduro, alcanza para empacharse de petróleo. En el caso argentino la clase media aspiracional que votó a Milei todavía tiene vendados los ojos. Ya irán también a por ellos.      

  

viernes, 9 de enero de 2026

Hecho mata a discurso

    El mejor tratado sobre el espacio es La muerte del Cisne versión Maya Plisétzkaya; el más notable referido al tiempo se debe a la Novena de Betovhen; el más completo ensayo de filosofía analítica es Obras Completas de Borges. Quienes opinen distinto deberían revisar los conceptos acerca de qué cosa sea el espacio, el tiempo y el lenguaje.

    Si se pudiera instalar en la conciencia del hombre el programa "revisar ideas" otro sería el mundo que nos tocaría en suerte. Vivimos anegados en "decires" que anulan los "haceres" propios de la condición humana. Claro que la palabra demoniza y/o santifica, pero su principal efecto es apretarnos en fonemas e ideas, cuestión de reemplazar actos por palabras. Explicar es la distracción más siniestra del género humano. "Por sus obras los conoceréis" (Mateo 7:15-20) parecería tomar vigencia en este controvertido siglo XXI, más bisagra que ninguno por las huellas que ha dejado su primer cuarto y esta más fresquita de comienzos del segundo.

    A la sospecha de un comicio viciado cuyas actas oficiales el mundo nunca conoció, se suman ahora declaraciones de presos políticos alojados en El Helicoide, desovillando la trama urdida en torno a la sucesión de Hugo Chávez. Claro que la corrupción no es gratuita ni mágica, tiene también sus fuentes primordiales que muy pocos se aplican a buscar. Lentamente ven la luz "haceres" ocultos en "decires".

    Sería bueno que esa luz no nos ciegue para poder distinguir también la diferencia entre "decires" y "haceres" de estos pretendidos dueños del mundo. No debemos ir muy atrás en la historia para apreciar las atrocidades que sostienen en cartelera la obra de estos últimos. Algunas de ellas se llaman Vietnam, Irak, Afganistán, Palestina, Ucrania, Guantánamo. ¿Seguirán Groenlandia, Colombia, Cuba y México como prometen, o será otra de las mentiras para sembrar miedo y atenazar voluntades?

    Veremos, veremos, después lo sabremos...   

jueves, 8 de enero de 2026

Ahora si!!!

        El 2026 arrancó con buenas noticias. Ahora sí estamos frente a la verdad: un mundo polarizado entre grises y reptilianos, cada bando con sus correspondientes esbirros en las principales potencias del planeta, sin perjuicio de que cada uno de los terráqueaos podamos seguir pensando que la opción es una cuestión de lateralidad (derecha-izquierda), política (socialismo-liberalismo), ideología (vanguardias-retroguardia) o histórica (poder-esclavitud).

      Todo parece indicar que nunca como ahora tiene vigencia aquello de que "cuanto peor, mejor". Quizás sea el mejor camino para que de una buena vez estalle la tercera guerra mundial y podamos sobrevivir los vivos capaces de escondernos a tiempo debajo de la cama y que los demás se rompan los cuernos. 

        Un modo de entender este galimatías es salirse por un momento del sistema y comprender la causa de la detonación. La chispa que inició todo fue, por un lado, un Estado flotando sobre petróleo que estaba más que m(M)aduro, podrido. En ese escenario apareció el salvador tra(u)mposo que abdujo el virus mediante unos drones gigantes que extrajeron la podrimadurez para ser juzgada en la capital mundial de la democracia. Los muertos por el bombardeo fueron la inevitable pérdida de tejido sano que conlleva cualquier intervención quirúrgica. Qué va a hacer.

        Un político juzgado por otro político es como poner al zorro cuidando el gallinero. Sin embargo, la humanidad sigue consumiendo el mismo alimento, convencida que millones de moscas no pueden estar equivocadas. Lo importante es no perder de vista que siempre hay una tercera opción, esa ancha avenida del medio que reúne multitudes ansiosas por huir de los extremos, cuestión de quedarse apretado en mayorías (como las moscas), en lugar de buscar la causa de los extremos.

        Otra solución, más heroica, sería que los extraterrestres finalmente se dignaran descender. Que cada uno elija. ¿No estamos en libertad, carajo?

    

     

miércoles, 19 de marzo de 2025

La nueva realidad

En plena crisis del régimen libertario, dos hechos ponen de manifiesto el estado agónico del mismo. Hoy, 19 de marzo de 2025, una semana más tarde de la brutal represión desatada durante la marcha de protesta de los jubilados reclamando por el saqueo que el gobierno hiciera a sus magros ingresos, con un dólar desatado, un Presidente de la Cámara de Diputados arengando al desorden dentro del recinto y un intento de lograr la aprobación de otro DNU para lograr un nuevo préstamo del FMI, la figura que concentra toda la atención pública no es justamente el Presidente Milei sino la Ministra de Seguridad Patricia Bulrich. En el intento por evitar la protesta, la funcionaria alcanza un record inesperado e imprevisible: para evitar que el pueblo gane el espacio público y exprese su rechazo al régimen, ¡corta las calles! El lei motiv que generó el vergonzoso protocolo antipiquete es precisamente el recurso empleado para contener el fervor popular.

Un Presidente que prometía generar riqueza "con o sin dinero" y sumió a la Nación en la peor pobreza, escondido tras la figura de la ex-montonera, y un territorio secuestrado a la realidad para que el pueblo no lo ocupe, constituyen dos hechos sin precedentes en la agitada historia Argentina.

Mientras el fotógrafo agredido por las fuerzas de seguridad en la última marcha continúa en grave estado luchando por su vida luego de tres operaciones quirúrgicas, el Presidente Milei comienza a suspender viajes al exterior (Israel en este caso, donde pretendía firmar un acuerdo con ese país) y a espaciar sus apariciones públicas, una actitud hasta esperable ante el avance de las causas que se le siguen por la estafa de la criptomoneda cuyo lanzamiento apoyara oportunamente.

Presidentes escondidos, Ministras que roban territorios y un mundo azorado por el triste espectáculo que protagoniza la Argentina durante esta gestión, obligan a revisar la verdadera intención de las fuerzas del cielo capaces, como han sido, de crear este infierno.     

martes, 4 de marzo de 2025

¿Qué es pensar?

Cómo puerta de entrada a esta nueva etapa del blog, no está mal la idea de ponerse a pensar qué cosa es pensar, siempre tratando de no mordernos la cola. Pensar, es necesariamente pensar algo, pensar "en" algo, construir dentro de nuestra mente ideas acerca de lo pensado. Un primer "algo" es pensar acerca de lo que no somos nosotros como entidades pensantes. Nada nuevo. El sujeto pensante enfoca su pensamiento, su mente, en el objeto pensado. Inauguramos la razón cuando Descartes la descubrió en sí mismo. A partir de entonces comenzamos a mirar fuera de nuestra mente y hallamos el Mundo, fenómeno desarrollado hace tiempo por un destacado pensador que inauguró la Fenomenología.

Ese Mundo fuera de nosotros es lo que muy genéricamente llamamos "realidad", término que incluye muchas cosas. Quedémonos por ahora con la modesta idea de que la realidad es lo que está al alcance de nuestros sentidos externos: mi cuerpo en principio (albergue de mi mente) y mi "orden cercano" (hogar, familia, vecinos, barrio, ciudad, etc.). Aquello que excede este orden cercano (país, región, continente, planeta, sistema solar, etc.), está mediado, es bidimensional, me lo "cuentan" los medios. Y creo conocerlo simplemente por quedarme con "lo contado". 

Aquí es donde comienza el ejercicio de pensar: transformar la información en conocimiento cruzando la versión mediada con mi propio pensamiento. La mediación confunde: mi ángel y mi demonio (todos los tenemos) soplan al oído (por distintos medios), que el país es menos pobre o no. La molicie mental de la mayoría "dormida" repite una y otra versión, enredándonos en discusiones eternas y estúpidas. Si cruzáramos esta información con nuestra percepción directa de la realidad transformaríamos la información en conocimiento, revisando nuestra realidad personal, nuestro orden cercano y las fuentes de información. Pero buena parte de las mentes se quedan con el cuento. Vanguardia y retar(da)guardia arguyen, equivocados o no, razones para sostener su versión. Esos piensan, algunos mal, otros bien, pero piensan (ya veremos qué). Por la triste "avenida del medio" circulan ejemplares de apariencia humana que, como las hojas, se inclinan según la dirección del viento, fenomenales aparatos que nacen, crecen se reproducen y mueren, pero lo trágico es que también votan. A ellos nos dedicaremos.

domingo, 2 de marzo de 2025

Como la cigarra

 "Después de una año bajo la tierra" nuestro blog continuará cantando al sol buscando la verdad escondida, en este nuevo tramo tratando de no malgastar energías en lo evidente. A esta altura, poco aporta criticar al monigote de turno. La gente no sumergida en el inframundo periodístico tiene claro qué esta sucediendo y quién es quién en esta pesada realidad que atravesamos. Insistir con la crítica directa al personaje es girar junto a la noria, es decir, obcecarse con el síntoma en lugar de descubrir la causa de la enfermedad. Al fin de cuentas, si acaso la estafa de la cripto moneda acabara con el rey desnudo, la princesa que rige el Senado espera turno en el banco de suplentes. Peor el remedio que la enfermedad.

En el último blog señalábamos la fragilidad del sistema democrático (al menos en nuestro país), incapaz de oponerse a su atropello. Desde siempre nos hemos llenado la boca con la idea de que la democracia es el gobierno del, por y para el pueblo, cuya base es el sistema representativo, la división de poderes y la fuerza de sus instituciones para evitar abusos. Malas noticias, nada de eso sucede, habida cuenta de que la amada democracia es incapaz de oponerse al engaño, la mentira y los decretos. Los dos primeros no son punibles en nuestro andamiaje judicial y tercero es legal, el mismo sistema lo ha promovido, quizás como una ventana para poder filtrarlo.

Así las cosas, el Poder (la mayúscula obedece a que, desde siempre, acaba imponiéndose a las mejorías pasajeras del paciente) cada tanto descomprime la situación permitiendo alguno que otro tramo de oxígeno político para reverdecer la ilusión del "pueblo soberano". Y en cuanto la perdiz levanta vuelo viene la perdigonada que auspicia la humillante frase: "Te la creiste".

No faltará tampoco la vacuna contra la verdad, adjudicando perfil antidemocrático a nuestra prédica, o la resignada reflexión: "¿Y si no es democracia qué, entonces?" Habrá que pensarlo, una práctica que el poder jamás alienta. Qué es pensar y cómo se hace, se responde pensando. Si para algunos la oferta remite al perro mordiéndose la cola, recordemos que los perros no piensan. Aunque es cierto que el Poder trata a los ciudadanos como animales.